lunes, 11 de abril de 2016

los MITOS DEL BUEN AMOR. más allá de la crítica al amor romántico.


La Crítica a los Mitos del Amor Romántico es un acuerdo de conveniencia entre intereses antagónicos que se plasma, como documento, en la lista de mitos del amor romántico.
Asumida esa crítica, la naturaleza del amor queda modificada, pero ni cuestionada, ni transformada, ni subvertida. La CalMAR aborda los síntomas más visibles de la crisis del gamos y de la masculinidad (patriarcal) proponiendo una colección de términos medios entre los derechos de las mujeres, la liberación sexual y la tradición monógama, heteronormativa y patriarcal. No es una crítica a lo criticable, sino a aquello que no se puede dejar de criticar, de modo que esto pueda extirparse del conjunto de la ideología del amor, dada después de alta y devuelta a la sociedad para que siga realizando su trabajo.
Ésa es la razón por la que se acuña el concepto “amor romántico”, que funcionará como cubo de basura en el que introducir los restos de la poda realizada al amor para que éste, una vez podado, crezca aún más fuerte.

Nada tendría eso de malo si el amor fuera, como él afirma de sí mismo, bueno en sí. Pero un análisis desacomplejado de la ideología del amor nos mostrará enseguida no sólo que el problema es el amor mismo, en lo más hondo de su sustancia, sino que la CalMAR apenas le araña la superficie.

A fin de poder establecer paralelismos, utilizaré también el formato de catálogo de mitos criticables que, para mi vergüenza y después de mostrarme suspicaz ante el redondo decálogo de la CalMAR, me han resultado también diez. En cualquier caso, ni la lista ni la jerarquía interna que propongo pretenden ser exhaustivas, aunque sí orientativas. Así, los mitos del amor, intactos a día de hoy y, como veremos, nada recomendables, son:

El amor es. El amor es indivisible en partes simples e inagregable en un compuesto superior. El amor es universal y atemporal. El amor es aquello de lo que hablamos cuando hablamos de amor.

Todo es peor que el amor. Tú eliges.

El amor es bien en sí mismo, para el mundo, para lxs demás y para mí. Más amor siempre es mejor. Ningún amor sobra.

El amor posee una naturaleza única que lo hace incomprensible. La razón no entiende las razones del amor porque superan su raciocinio. El amor es la mejor de las razones.

El mejor sexo es el más afectuoso. El mejor afecto es el más sexual. El sexo y el afecto son los dos gametos del amor. Por separado están incompletos; juntos son otra cosa. Unirlos es la actividad humana por excelencia. Se llama “hacer el amor”.
6-MITOS MENORES
Frente a los anteriores, a los que llamo “mitos mayores”, que estructuran la mitología amorosa y sobreviven a la CalMAR con envidiable salud, llamo “mitos menores” a aquellas producciones ideológicas que han venido a apuntalar circunstancialmente el ruinoso edificio del amor. Son de aparición reciente o de aplicación no universal (sólo para aquellos grupos sociales que los requieren), pero imprescindibles para evitar que la crisis del amor desborde su capacidad de resistencia.

El amor no es gratis. A quien madruga, el amor le ayuda. Quien siembra, recoge. Conservarás el amor con el sudor de tu frente. El enamoramiento es una embriaguez. Quien de joven no se ha enamorado no tiene corazón. Quien de adultx sigue enamoradx no tiene cabeza.

El amor te ama y tiene un amor para ti. El amor siempre toca. Pasa a recoger tu premio.

El alma gemela es nuestro amor. Nada es más digno de amor que tu reflejo sobre el agua.

Que puedes amar a más de una persona es la prueba irrefutable de que puedes amar a infinitas personas.

Cada amor es la reinvención del amor. Lo que no es amor también es amor.

avanzar a principios para una CRÍTICA AL AMOR.


2 comentarios:

Juan Brausen dijo...

Estimdx me podrás pasar algo para leer más sobre esto.
Saludos desde montevideo.

contraelamor dijo...

Mari Luz Esteban, en Crítica del Pensamiento Amoroso, hace un análisis de los mecanismos paralógicos del amor que no se para en una simple crítica al amor romántico. lástima que sus conclusiones no son lo radicales que su análisis invita a ser.