miércoles, 4 de octubre de 2017

lo importante es la chispa.


Me dice un amigo que lo importante en una relación no es el físico.

Me echo a temblar.

Me cuenta que cuando vas conociendo a alguien el físico prácticamente desaparece, y que lo va sustituyendo una especie de cuerpo real, compuesto por lo que sabes de esa persona, y que a veces es mucho más feo que el cuerpo físico, y a veces mucho más hermoso.

“Por supuesto” -contesto.

Me explica que, independientemente del aspecto, las personas encuentran o no una armonía intuitiva y evidente, y que esa armonía es, sin duda, la mejor garantía para una relación. Me dice que no le gusta llamarla química, como se hace con frecuencia, ni energía. Me dice que imagina que es simple compatibilidad, y que no hay cuerpo, por muy atractivo que sea, que sustituya a la compatibilidad.

“Ajá” -digo yo.

-Pero claro, una cierta atracción previa es necesaria.

Le digo que me interesa mucho que desarrolle este ultimísimo punto.

-Es algo menor, pero sirve para que salte la chispa. Sin eso no se puede establecer la relación, porque las personas no llegan siquiera a planteársela. Tiene que haber algo, casi inmediato, y eso sí que entra por los ojos.
-Pero es menor, ¿no?
-Sí, menor.
-Pero previo.
-Previo, sí.
-Comprendo.

Mi amigo ya me está mirando como si yo pretendiera amargarle la conversación.

-No quiero decir que el atractivo físico normativo sea muy importante –aclara. No se trata de aceptar la dictadura de la belleza ni nada por el estilo. Es todo lo contrario. Ya he dicho que eso desaparece enseguida, y que en lo que hay que fijarse de verdad es en la compatibilidad y en la imagen que vamos formando a partir de lo que conocemos. Pero no podemos negar que hay una influencia del físico, por mínima que sea. Tú siempre defiendes que no hay que negar la realidad. Pues esto es una realidad. Si la negamos chocaremos contra ella.
-Tienes razón. Y se trata de devolverla a su verdadera proporción. En vez de tratarla como algo importantísimo, hacer hincapié en que sólo es un detalle.
-¡Eso! Exactamente eso.
-Me gusta la imagen de la chispa.
-¡Ah, me alegro! Si la quieres usar…
-La chispa no es nada. No es la madera, no es el oxígeno y, por supuesto, no es el fuego. Antes del fuego no hay chispa, durante el fuego tampoco. Se puede decir, prácticamente, que la chispa no existe.
-Sí, es imperceptible.
-“imperceptible”. También me gusta.
-…
-Imperceptible pero, sin embargo, lo aglutina todo: la madera, el oxígeno, el fuego… Es la condición necesaria. E invisible. Es el ser en la sombra. Es el juicio. Es la nota. Es el aprobado de todo lo demás.
-Bueno…
-El valor sociosexual es algo mucho más importante, si no te he entendido mal.
-Es la condición necesaria.
-Pero tiene mucha más importancia.
-Determina qué relaciones son y no son posibles. Es la condición necesaria.
-¡Pero la chispa es imperceptible!
-El valor sociosexual también. Tú sigues sin verlo. Hablas de compatibilidad, de conductas… de cuestiones humanas. Todo lo que sucede antes lo consideras sobrehumano, física, naturaleza. Algo sobre lo que no se proyecta tu atención porque has aprendido que ante ello estás indefenso. Sólo pasa. Y estás esperando a que pase. Es el hecho que determina si empieza o no el juego de la modesta libertad de las personas. Tu chispa es la chispa de la creación. Eso, a lo que no das importancia pero que no puedes impedir situar al principio de todo, es el aliento divino. Es el valor sociosexual diciéndote en qué categoría te está permitido competir; determinando tu nivel; bidimensionalizando tu vida relacional. La chispa te dice qué es lo que el mundo te permite hacer. La compatibilidad determinará si puedes soportarlo.
-No lo creo.
-Lógico. La creencia no rinde cuentas a nadie. Es libre. No se elige la verdadera, sino la que gusta.
-Entonces dime, a ver, ¿cómo se establece una relación con alguien que no te atrae? Si no hay deseo, si no hay…chispa, ¡si no hay nada! ¿Qué tenemos que hacer? ¡¿Ir contra nosotrxs mismxs?!
-No lo sé. Si por “nosotrx mismxs” te refieres a “esxs” que hace un momento se consideraban liberadxs del valor sosciosexual, entonces sí, porque su mala fe y sus engaños entre sonrisas son muy peligrosos. Si te refieres a los que ahora reconocen que son presa del valor sociosexual y que se muestran impotententes frente a él, entonces también. También tienes que ir contra esxs “nosotrxs mismxs”, porque son conformistas y cobardes. De momento no veo ningúnxs “nosotrxs mismxs” más. Si encuentras otrxs y me lxs muestras ya te daré mi opinión sobre ellxs. Pero abre bien los ojos, porque puede que, si esxs merecen la pena, no se autodenominen “nosotrxs mismxs”.

Se queda muy ofendido, mi amigo. No sé qué le he dicho.


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